Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 47 el Dom Jul 16, 2017 7:16 pm.
Últimos temas
» — » R A V E N «  X  { I D }
Mar Jul 31, 2018 5:27 pm por Raven

» — » F I R S T L O V E « {Priv. Perseus.}
Lun Jul 23, 2018 1:13 am por Gaia

» — » EL NUEVO INQUILINO « { PRIV. ROGEL RUSSO }
Jue Jul 19, 2018 10:34 pm por Rogel Russo

» BEACH DAY { PRIVADO FT. KYO }
Vie Jul 13, 2018 2:37 pm por Gaia

» ELIMINACIÓN DE CUENTA
Dom Abr 15, 2018 9:21 pm por Gaia

» EDITAR FICHA
Dom Abr 15, 2018 9:10 pm por Gaia

» RE-ACTIVACIÓN DE CUENTAS
Sáb Abr 14, 2018 2:22 am por Gaia

» MODERACIÓN DE TEMAS
Sáb Abr 14, 2018 1:49 am por Gaia

» BUZÓN DE QUEJAS
Sáb Abr 14, 2018 1:30 am por Gaia


— » F I R S T L O V E « {Priv. Perseus.}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

— » F I R S T L O V E « {Priv. Perseus.}

Mensaje por Gaia el Lun Jul 23, 2018 1:13 am



título
— Lya Batwood & Perseus L. Kashnikov
Estaba por entregar absolutamente todos los pedidos de la pastelería esta noche, normalmente no me esperaba hasta estas horas de la noche para cerrar pero había sido un muy buen día de venta y debía aprovecharla al máximo, una señora muy distinguida y por supuesto una de mis clientas preferidas me había ordenado bastantes bocadillos para una reunión de gala en su casa, yo estaba invitada y planeaba irme justo después de cerrar. — Está todo listo para servirlo, por favor llamen a la Señora Rossetti para confirmarle la cena de hoy y por lo que más quieran no lleguen tarde, tienen que irse inmediatamente y por favor cierra las puertas de la pastelería que yo salgo en unos diez minutos para alcanzarlos allá y ayudarlos con el banquete pero salgan ya.— Dije a los chicos que estaban subiendo las cajas de bollos y rosquillas de nuez al camión de los banquetes de la tienda y a su vez iban acomodándose los trajes para asistir a dicho evento. — Maldición, que no llegaré a tiempo.— Rápidamente realizaba unas cuentas que me hacían falta en la tienda y firmaba algunos contratos con otras distribuidoras de ingredientes, pasarían por el papeleo en la mañana siguiente y solo tenía un poco de horas para divertirme en  la fiesta de Rossetti.

Coloqué cada hoja de papel dentro de un folder color blanco con una etiqueta con nombre y fecha, era una muy buena costumbre mía tener todo bajo control y más si tenía que ver con la pastelería, odiaba no tener algo bien organizado, suspiré y me fui quitando aquella red ajustable que tenía en la cabeza sosteniendo mi cabello, volví a suspirar sonriendo por el gran logro de venta del día de hoy y por la emoción de llegar a la gala de Rossetti. Tomé mi mochila, guardé mi mandil en el casillero en un cuarto a lado de la cocina y cerré las puertas de la misma. Apagué algunas luces y solo dejé el letrero rosa encendido, comencé a cantar una canción mientras iba cerrando todo y colocándome al fin mi chaqueta, salí del local. Giré hacía el camino que siempre suelo tomar para ir a casa, intentaba llevar mi paso y llegar a tiempo para cambiarme.

Diez minutos después en pleno camino las luces de la ciudad se habían apagado, estaba oscuro pero alcanzaba a ver algunos lugares y con suerte por donde debía pasar era un sitio algo alejado de la poca luz existente, aceleré mi paso, estaba temblando de miedo al entrar por el callejón donde debía tomar para cortar camino y alcanzar a llegar a aquella fiesta, pensaba en que no quería ir sola. Me sentía abandonada en cierto modo pero odiaba sentirlo así, no dejaba de pensar en esos ojos divinos. Pensaba en él y sentía tristeza, calidez y seguridad aunque no estuviese a mi lado, causaba un revuelo en mi cabeza. Estaba concentrada pensando el mi chico azul cuando de repente sentí como mi cuerpo azotaba el suelo de un gran golpe. — ¡Aaah! Nghh...! ¿Qu-Qué, qué..p-pas...?— Había caído justo en un pequeño charco de lodo, intenté levantarme rápidamente y pude ver a un grupo de hombres acorralándome, riéndose y observándome con morbo y malicia. — ¿Qué quieren? ¿Quienes son ustedes?.— Apenas pude decir. Cada uno llevaba una mascara color blanco con gestos distintos pintados con bastantes colores, las sonrisas eran macabras, burlonas, desagradables, uno de ellos arrancó mi mochila y la destrozó por completo dejando caer mis cosas, papeles, billetera, por fortuna tenía mi teléfono en el bolsillo del pantalón, metí la mano derecha en el bolsillo intentando marcar a la policía pero dos de los hombres enmascarados me empujó contra la pared, golpeándome la espalda con una fuerza brutal. — ¡Aaaaaah! ¡Por favor! ¡Suélt....!— Sentí un golpe en la cabeza al ser azotada de nuevo contra la pared. — Así que tú eres la nueva perrita de Kashnikov, ¿eh? Pues contigo nos vamos a cobrar muchas, preciosa, eres lindaaa..— Uno de ellos escupía. — ¿Te parece si disfrutamos de la noche, belleza?— Se soltó a reír un segundo enmascarado, acercándose a mí con un arma. Desconocía de lo que estaban hablando, estaba asustada y no podía controlarme, quería simplemente darles una lección pero no tenía la fuerza suficiente para defenderme de ocho hombres a la vez. — ¡Nooo! ¡Suéltame imbécil!— Intenté soltarme pero obviamente era inútil, el hombre estaba manoseando mi cuerpo por encima de la ropa y otro de ellos me rompía la ropa con una navaja, me movía como un pulpo intentando zafarme. — No, por favor. ¡BASTA! ¡Ayúdenme! ¡NO! ¡Pers...! ¡Gaaahnn!..— Me tomó del cuello y me golpeó el rostro sin soltarme. — Pierdes tu tiempo dulzura, ¿qué piensas? ¿que van a salvarte? Eres una niña hermosa pero muy estúpida, disfruta, te va a encantar.— Me sostuvo y apretó mis piernas con toda intención de violarme y no solo él, los demás iban acercándose para ayudar.

— Raspberry
Gaia
PerfilDatosBuzón
avatar
Mensajes :
238

Fecha de inscripción :
23/08/2014

Edad :
29

Ver perfil de usuario
HEADMASTER

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.